26 febrero, 2021

Hoja de Madera

Muy buenas a tod@s, bienvenidos a Trastos con Arte.



Hoy les traigo un proyecto totalmente diferente a la linea del blog, no vengo con ninguna restauración, este proyecto se realizó desde cero. Pero me hizo tanta ilusión realizarlo que me gustaría compartirlo con ustedes.

Hace ya algún tiempo que me vuelven loca este tipo de plantas, por su tamaño, por el calado que tiene sus hojas y por lo elegante que son.  



Comencé dibujando una hoja en cartón piedra para realizar la plantilla, y traspasarla a la madera de Sipo.  
Fueron varios trozos de tablas de madera previamente encoladas.

Y empecé a cortar con la caladora.



No fue fácil llegar a todos los rinconcitos de los calados, pero poco a poco entre caladora y a mano pude llegar.
Hubo una parte del encolado que se despegó, pero la madera es muy agradecida lo volví a encolar y seguí con el trabajo.  


También realicé agujeros con brocas para realizar los huecos del calado central.
Con una radial y un disco de lija gruesa de 1000 hojas comencé redondeando los extremos, marqué con tiza las partes que quería mas elevadas y otros más hundidas, para crear movimiento.

Con la radial marqué el centro de la hoja, quedando así realzada la vena central. Y con una dremel comencé con los pequeños detalles de los huecos centrales.

Es difícil decidir cuándo terminar una obra, pero en este punto ya comencé a lijar, y lijar, y lijar… Inventando muchas maneras de llegar a todos los rincones y recovecos. Desde las lijas mas gruesas a las mas finas.

Apliqué barniz incoloro satinado al agua.

Podría haberlo dejado tal cual, pero decidí añadirle resina dentro de los agujeros centrales, con el fin de que quedara un acabado cristalino que dejara pasar la luz a travez de la resina.

Así que le di la vuelta y comencé colocando acetato con recortes de viejas radiografías y cinta americana.

Volví a darle la vuelta y realicé en un bote a parte, una mezcla de resina transparente, a la que le añadí pigmentos verdes, azules y un poco de amarillo. (Siento no poder dar las cantidades pues los realicé al ojo) 
Una vez contenta con el color le añadí el 2 % de secante que lleva esa resina.

Hay que actuar rápido, y poco a poco añadí la mezcla a cada agujerito.

Después dejé secarlo bastante tiempo, un par de días para asegurarme, y removí el acetato de la parte de atrás. 
Quedó un verde agua precioso!!




Le volví a dar la vuelta, esta vez para ponerle un sistema de luz LED autoadhesivo recargable y los tres soportes para colgarlo en la pared de manera que quedara un tanto despegado de ella. 

No podía esperar más para poder colgarlo.




Y este fue el resultado, aunque es posible mejorar, yo quedé encantada. 



Gracias a mis compañeros de la Escuela de Arte Pancho Lasso. 
A Miguel por ayudarme en el trabajo, y animarme a seguir, y ser mi fotógrafo personal.
A Yeyo, por siempre estar atento y echarme una mano con las horas de lijado... que no fueron pocas!
A mis profesores Chedey por todos los consejos y a Norman por ayudarme con la resina.

En fin, que espero que les haya gustado, muchas gracias por la visita y nos vemos en el próximo Trasto con Arte!!
Pd: En algún momento les expondré como realicé la restauración de este extraño mueble de madera maciza que fue hecho a mano.

Saludos!!


07 diciembre, 2020

Mesillas Noche Transformadas en Mueble Bar


Buenas y bienvenid@ a Trastos con Arte.
Si, lo se... ha pasado mucho tiempo desde que publiqué mi ultima entrada. 

He trabajado muchísimo en diferentes proyectos, pero no había documentado ninguno hasta ahora. 
Al fin, este sí que te puedo mostrar y en fin, intentaré publicar con un poco mas de asiduidad... Pero no te prometo nada... jijiji!


Hoy te vengo a mostrar como transformé estas mesillas. 



Llegaron a mis manos casi de casualidad, fueron regaladas (gracias Rori) y estuvieron en mi garaje durante un par de años, ya que ya contaba con mesas de noche y no necesitaba más para esa función. 

Por suerte, me las dieron en pareja. Son mesillas realizadas en haya y con un chapeado en nogal con patas cabriolé. Aunque están basadas en un diseño de estilo Luis XV, las mesillas son de los años cincuenta-sesenta. 


El estado que se encontraban era bastante bueno, presentaban daños superficiales de arañazos y quizás algún  antiguo ataque de xilófagos.

Hay que decir que tienen un sinfín de posibilidades, por un lado, contando con mis necesidades, yo no disponía de mueble bar, así que diseñé una forma de integrar las dos piezas en una. 




Comencé quitando las patas de una de las mesillas, para poder presentar una encima de la otra.



Removí todas las patas, las guardé para futuros proyectos.





Le quité las puertas, tiradores, bisagras, y cajones para poder trabajar mejor. 

Comencé quitando el barniz estropeado con cuchilla, y lijando todas las piezas.

Y apliqué un tratamiento como prevención matacarcoma.




En mi diseño, la mesilla superior no iba a tener las puertas, sino una estantería de cristal, (aprovechamos uno de los cristales que llevan en el tablero superior) y a su vez, corté una chapa para rellenar el hueco de las bisagras.


Las mesillas ya estaban preparadas para montar las nuevas patas, que previamente había comprado de segunda mano. 


En un principio las patas venían preparadas para enroscar, así que compré la parte para enroscar a la pieza principal.

En el caso de las mesillas, enroscar las patas no no funcionó, ya que quedaron muy poco estable.



Cambié de estrategia, y corté las patas de forma que quedara un tarugo y realicé los agujeros correspondientes. 




Una vez teniendo las patas preparadas, encolé las patas, teniendo en cuenta para que quedaran rectas.



La pieza estaba preparada para comenzar con los acabados. 

Elegí utilizar una pintura para madera, acrilica, con acabado brillante (aunque mas bien es satinado) en color negro regaliz de la marca Xylazel, para la estructura principal, puertas, parte del copete y patas. 

El resto le apliqué un barniz mate, incoloro al agua de la marca Bondex.



Una vez dada varias manos, decidí decapar lijando un poco los salientes decorativos y esquinas para realzar la decoración. 

Enceré la madera con cera que hago incolora.


Las patas venian con una chapa protectora decorativa, de color dorado. Las limpié, saqué brillo y apliqué un barniz incoloro para metales.




En el interior de la pieza, medí y corté chapas para forrar una tela que previamente ya había escogido y lo pegué con agua-cola.



Finalmente, se cortó el cristal que venía en el tablero superior, que ya no se iba a utilizar como tal, para realizar un estante a media altura de la pieza superior.

Y este fue su resultado.





Bueno, esto es todo.
Espero que te haya gustado, gracias por tu visita y nos vemos en el próximo Trasto con Arte!



25 septiembre, 2018

Transformación de una zapatera de Ikea

Te doy la bienvenida a Trastos con Arte. 

Hoy te traigo una transformación de un mueble de Ikea, concretamente el Brusali, que es una zapatera.



La zapatera me costó 49 €, estaba en promoción.

Zapatera Brusali Ikea


A mi me gusta darle una segunda oportunidad los muebles, intentar arreglar muebles viejos o antiguos, pero en este caso necesito un mueble con unas dimensiones muy concretas para el hueco que dispongo.

Por supuesto no lo iba dejar así... Vamos a darle una vuelta de estilo y personalidad! Lo que quería conseguir era que se pareciese al tono de unos jeans muy desgastados.

La reina de esos efectos es Dionne Woods, es una increíble Artista que a parte de pintar cuadros, realiza unas transformaciones con color en muebles que son asombrosos. Visita su blog, totalmente recomendable.


Así que me puse manos a la obra y comencé con un lijado suave con una lijadora orbital para que agarre mejor la pintura, Y limpié el polvo del lijado. 

El mueble necesitaba algo de relieve para poder tener un poquito más de profundidad, yo tenía estos moldes de silicona y con pasta de papel se forman con facilidad.




Aún frescos le añadí cola y los pegué de forma que quedara armonioso.

Transcurrido 24 horas, el mueble estaba preparado para ser pintado.



Yo tengo este tono de gris invernal que es pintura a la Tiza, Partiendo De esa pintura realicé tres tonos, que son los que vamos a utilizar. A uno le añadí un poco de tinte azul y le di a todo el mueble una primera mano de pintura de ese tono.
Luego cree otro tono un poco más oscuro añadiéndole tinte negro a la mezcla previa.



Y otro un poco más turquesa añadiendo al gris invernal un chorro de tinte azul, unas gotitas de negro, y amarillo para que quedara ese azul turquesa intenso. 

Bueno, en todo caso si lo prefieres puedes comprar las pinturas con las tonalidades exactas, pero yo prefiero realizarlas en el momento.

Una vez seca la primera capa de pintura añadiremos hacia los bordes la pintura número dos, el tono medio. Y seguidamente el tono más oscuro en los bordes.





Aún fresca la pintura, rocíe agua con spray por toda la superficie para que se entremezclaran los colores y me ayude con las brochas.
En cada cuarterón del frontal del mueble hice lo mismo. De manera que siempre en el centro queda más claro y en los bordes más oscuro.
Le seguí rociando agua hasta que estuve feliz con el resultado.




Satisfecha del resultado. había que dejarlo secar. 24horas.




Con un trapo mojado en agua fui eliminando los excesos de pintura en ciertas partes del mueble para envejecerlo como en Las molduras.




Le apliqué una cera incolora, por todo el mueble y le saqué brillo. 
Hay ciertas partes que le añadí una será con una pátina color cobre para darle más profundidad a ciertas zonas. Aunque le di demasiado, y no me gustó, lo rebajé frotando cera incolora para remover tanto cobre.



Ahora el mueble necesita otros tiradores, tengo estos de antiguos proyectos, al final elegí tres tiradores diferentes para cada cajón. 





Bueno y este fue el resultado final espero que te guste. 





Muchas gracias por visitarme y espero verte en el próximo Trasto con Arte.





12 abril, 2018

Lámpara industrial

Buenas y bienvenid@o a Trastos con Arte.
Hoy te vengo a mostrar como realicé una lámpara retro, estilo industrial para mi cocina.

En una tienda de segunda mano encontré estas 3 lamparas. Eran estupendas para el proyecto que tenía en mente.


Necesitaban una buena limpieza pero decidí no modificar su color y sus defectos, ya que le daba carácter y eso me gusta.


Me encontré abandonado en un muelle este tablón de madera gruesa y enseguida me puse manos a la obra con el proyecto.




La idea era colgar el tablón al techo de la cocina y las 3 lamparas al tablón de madera, así que presenté las lámparas encima del tablón para medir el corte.

Una vez cortada la madera, la lijé, y le di el tratamiento mata-carcoma. Y taladré los 3 agujeros.




Pasados 24horas, barnice la madera con barniz incoloro, al agua, mate.





Bueno, después de encerarlo con estopa y darle brillo con un paño solo quedaba realizar la instalación del cableado que me ayudé con las grapas que sujetan los cables de la pared.



También le enrosqué unas hembrillas cerradas, para colgarla del techo.


Los cables de la luz estaban desplazados y no quedaba en el centro. El reloj de la cocina me marcaba el centro de la habitación, así que me guíe por la altura del reloj para instalar las hembrillas abiertas en el techo.




Y este fue el resultado final. 
Espero que te haya gustado, gracias por tu visita y nos vemos en el próximo Trasto con Arte!